En primer lugar,
pese a que la costumbre invita a dejar un perfume en el baño, este no es el sitio
más adecuado debido a los cambios de temperatura. Debe conservarse en una caja
que se encuentre en un lugar seco y que no sea excesivamente caluroso.
Por otra parte,
el momento en el que se aplica un perfume también es muy importante para que
dure más. Habitualmente, su uso se aplica antes de salir de casa. Sin embargo,
el momento óptimo para ello es al finalizar la ducha. El motivo es que justo en
ese momento los poros de la piel poseen una dilatación mayor que en su estado
normal, por lo que absorben mucho mejor cualquier tipo de spray o líquido,
consiguiendo un mayor ahorro en el uso del perfume en cuestión.
También es
fundamental aplicar el perfume en las zonas del cuerpo con mayor palpitación,
especialmente las muñecas, el pecho y el cuello. El método de la aplicación
influye de forma directa en la duración del perfume, por lo que optar por la
creación de una especie de nube con el spray y pasar por ella de inmediato
puede suponer un mayor éxito tanto en el resultado como en el ahorro del
perfume en comparación con la aplicación directa sobre el cuerpo.
Información proporcionada por Perfumes y Cosmética de Mujer.

